Las cláusulas contractuales para la adquisición de activos.

Compartir esta entrada
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Print this page
Print

Como lo comentamos en el ejemplar de la revista Año 1, 5 relacionado con El Costo Psicológico, Las Fallas y sus Consecuencias son el dolor de cabeza de cualquier gerencia preocupada por la máxima efectividad y seguridad en la operatividad de sus activos. Igual aparece este Costo Psicológico debido a la gran responsabilidad que se tiene -durante la negociación, la ingeniería, procura y construcción (IPC)- al momento de iniciar con las primeras conversaciones para adquirir activos: sean equipos, instalaciones, sistemas, obras o plantas llave en mano cualquiera. No contemplar en el documento origen de la compra un buen diseño de unas cláusulas contractuales para adquisición de estos activos, sin lugar a equivocarme afectará su confiablidad con resultados negativos irreversibles, cuantificables o no. Es importante resaltar que esta estrategia debe realizarse no tan sólo para una empresa o consorcio privado, sino también, para un gobierno que por medio de los llamados programas o convenios de cooperación entre países, se adquieren activos. En otro orden de ideas, hoy día, por poner un ejemplo el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, a través de países como China, Rusia, Irán y Cuba ha venido adquiriendo endeudamientos y desembolsos de grandes cantidades de dinero equipamiento para cubrir necesidades de servicios de la población, de logística y defensa, que si bien es cierto son tan necesarios, también es muy cierto que deberían cumplir con las condiciones mínimas de “Cláusulas Contractuales” que garanticen que la inversión que se vaya a hacer no se pierda, tales son los casos: sistema eléctrico (generación distribuida), plantas llave en mano, equipos de salud para la dotación de hospitales, red ferroviaria, tractores y vehículos tanto chino como iraníes, por decir algunos. Sería importante saber si aun cuando no tenemos información de estos acuerdos, algunos de estos activos de alta inversión están bajo la ley modelo de la COMISIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO MERCANTIL INTERNACIONAL (CNUDMI, 1994) y la Guía Jurídica para la redacción de Contratos Internacionales de Construcción de Instalaciones Industriales (1987). Ahora pregunto: ¿Se elaboraron estas cláusulas contractuales para la adquisición de estos activos que por obligación deberían existir?

Ahora bien, si nos preguntamos ¿Por qué fallan los activos?, esto puede ser el resultado principalmente de: una gestión de mantenimiento inadecuada en cuanto al recurso humano, mala calidad de los materiales, mala ejecución de los trabajos, mala operación, falta o inadecuadas, políticas de intervenciones, mala calidad o ausencia de herramientas, improvisaciones, sabotajes, causas externas, o “políticas inadecuadas al momento de definir durante la Ingeniería, procura y construcción (IPC) las “Cláusulas Contractuales” para adquisición de sistemas, instalaciones, equipos u obras”. No tomar decisiones acertadas y oportunas al momento de iniciar una inversión, inevitablemente traerá como resultado situaciones indeseables durante la operación, tal es el caso de un impacto negativo cuantificable o no sobre los procesos como se dijo al principio. Decimos cuantificable o no, porque de fallar un activo puede causar accidentes, impactando considerablemente la vida de las personas. Cuando falla un activo podemos recuperar una producción, siempre que el proceso no sea de flujo continuo; podemos restablecer la operatividad a través de una nueva inversión, pero una vida humana o daño al ambiente no se puede recuperar. Hay evidencias de sistemas, instalaciones equipos u obras que al fallar han ocasionado daños incuantificables a la ora y fauna, tardando años en recuperarse el equilibrio del ecosistema, y porque no decirlo, de la calidad de vida.

Cuando hagamos una inversión “Llave en Mano”, estableciendo las Cláusulas Contractuales y adquiramos todo lo necesario para operar sin ningún problema o con interrupciones aceptables la operatividad de un equipo, sistema instalación u obra, debemos considerar principalmente el manual de operación y mantenimiento, dependiendo del país de origen, por ejemplo: (español e inglés), y contentivo de: la ingeniería de proceso, pipe and instruments diagrams (P&ID), diagrama de bloques, diagramas de banderas, diagramas de procesos, diagrama de planta (layout), la ingeniería de detalle compuesto de: ingeniería civil, mecánica, eléctrica, instrumentación, servicios industriales; además de: licencias, normalizaciones, maquetas, mímicos, ensayos, pruebas, garantías adicionales, etc. Asimismo deberíamos tener:

  • Planos de detalles del activo.
  • Procedimiento de despiece, con los números de partes respectivos.
  • Guías de detención de fallas “Trouble Shooting”.
  • Frecuencias de intervenciones preventivas, o protocolos de mantenimiento.
  • Stocks de repuestos consumibles y críticos, para utilizarlos durante el período de garantía de operación de la planta o equipamiento, así como también para algunos repuestos; y dependiendo de sus características, la manera de almacenarlos.
  • Condiciones de seguridad para la operación y el mantenimiento.
  • Procedimientos técnicos de intervenciones tanto para mantenimiento preventivo, predictivo como correctivo.
  • Herramientas especiales de soporte al mantenimiento de ser necesarias.
  • Fianzas o garantías nacionales e internacionales en caso de incumplimiento del convenio de compra.
  • Formatos para la captura de información, necesarios para la toma de decisiones.
  • Además de todo lo anterior, debemos contemplar:
  1. El adiestramiento al personal que va a operar y mantener la planta.
  2. La garantía de los repuestos durante la vida útil del activo.
  3. Visitas para entrenamiento a los sitios donde estén operando los equipos que vayamos a adquirir, con la finalidad de conocer y constatar su efectividad; e indudablemente, dependiendo de la gran inversión que se vaya a realizar, el servicio postventa en el territorio nacional de algunos activos críticos.

Existe otra consideración que no podemos pasar por alto, y es la relacionada con los aspectos legales y leyes nacionales e internacionales. Un ejemplo para imaginar esta situación podría ser: adquirir una línea de producción de un producto traída de cualquier país donde existe un clima extremadamente diferente a otro, tropical o caribeño como el nuestro. Al instalar esta línea de ensamblaje, las personas van a requerir de ventilación para un confort, que no es necesario en el país de origen por características climáticas. Posiblemente la alta gerencia tendrá que invertir una suma considerable en aires acondicionados para permitir que exista un espacio agradable para el trabajo. De no hacerlo, se corre el riesgo de que el organismo que vela por la higiene, salud y seguridad laboral de un país cierre la planta, ocasionando una paralización del proceso productivo; y por consiguiente, una pérdida de dinero.

Recientemente, tuve la oportunidad de realizar un trabajo en una planta traída dentro del marco de un convenio gubernamental, y pude observar que el tipo de sillas a utilizar en la línea de producción no tenía espaldar ni apoya brazos. Mantener personas sentadas ocho horas ensamblando productos violaría la normativa legal del país. En este caso se tuvo que reemplazar todas las sillas.

Otro ejemplo a comentar, es la inversión que se ha hecho para ubicar plantas a orilla del mar, que a la vuelta de pocos años la corrosión ha acabado con ellas. Esto se debió a que el clima del país de origen no era agresivo como el nuestro. Igualmente sucede con armamento de guerra traído de países donde la temperatura es muy baja. La ubicación de estos aparatos a orilla del mar ha ocasionado que el fenómeno de la corrosión poco a poco afecte su operatividad y aumente la probabilidad de fallas.

Una experiencia exitosa y que debe servir como ejemplo, fue la llevada a cabo en su inicio por La Compañía Metro de Caracas tanto para la red de transporte subterráneo como para la superficial Metrobus, de la cual tuve la oportunidad de ser parte en su momento como la de tantas otras. Sería importante conocer si el Gobierno Nacional actual de La República Bolivariana de Venezuela adquirió o está adquiriendo todo este equipamiento de diferente índole dentro de los convenios entre países con las garantías que se requieren, de lo contrario, nos encontraremos próximamente con un gran cementerio de chatarra y una cuantiosa pérdida de dinero de la que alguien debe responsabilizarse, esto, sin contar con la gran frustración y que nos dejará a quienes apostamos al progreso del país.

Autor: Brau Clemenza

Compartir esta entrada
Share on LinkedIn
Linkedin
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Print this page
Print

Deja un comentario