El Tiempo no Perdona

Quizá hemos escuchado esta frase o cuando reflexionamos y pensamos que estamos volviéndonos viejos: hemos engordado, nos salen arrugas, se nos cae el pelo, nos salen canas; en general, cambiamos nuestra fisonomía, o simplemente el haber tomado malas decisiones que con el pasar de los años, “El Tiempo” nos pasa factura sin ningún tipo piedad. Igualmente sucede lo mismo en una gestión cualquiera que sea ésta. Tomar decisiones acertadas, oportunas y seguras en conjunto es la mejor estrategia de un hombre o mujer de mantenimiento; no hacer nada también trae sus consecuencias.

¿Qué quiero significar con esto? Que “El Tiempo” es una de las cosas más importantes en una planta. Éste lo definimos como: una magnitud física que mide la duración o separación de acontecimientos y es parte natural de las personas. En este mismo sentido, cuando estamos en una planta, vemos personal corriendo de un lado a otro, unos parados y conversando, otros realizando alguna actividad. Posiblemente esto puede ser el resultado de cualquiera de los escenarios que a continuación enumero:

  1.  La planta está en una excesiva actividad debido al poco control sobre la operatividad de los equipos, significa estar en una continua emergencia, carrera tras carrera y “El Tiempo” no les alcanza, producto del mal control del Backlog, ocasionado posiblemente por una débil o mala planificación y/o programación, problema de organización, antigüedad de la planta, que ocasiona un desbalanceo marcado de la carga de trabajo. Muchas más pueden ser las causas, o simplemente, la gente está realizando sus tareas correctamente, pero no hay “El Tiempo” suficiente para atender los trabajos, igualmente por muchas razones.
  2. La planta está tan bien mantenida y los equipos están funcionando efectivamente dentro de valores aceptables de operación y mantenimiento, observando posiblemente gente desocupada, principalmente el personal de operaciones o producción y en menos proporción, el de mantenimiento.
  3. Una débil supervisión, la gente no está aprovechando al máximo el tiempo que hay disponible.
  4. Es una planta nueva y recién inicia sus operaciones y está en un período de ajustes.

Muchas cosas pueden estar pasando en una planta cuando no hay control sobre las variables tiempo y gente. En una planta siempre, óigase bien, siempre habrá algo que hacer por su complejidad y dinamismo. Siempre habrá algo que construir en el sentido de los aportes, análisis y revisiones que se hagan para optimizar el proceso de mantenimiento. Un aspecto muy importante que siempre traigo a colación son los protocolos que incluyen los procedimientos de intervención y monitoreo de trabajos de mantenimiento. Estos son muchos en una planta y debemos elaborarlos progresivamente. Pienso que debemos aprovechar al máximo el tiempo para ir construyendo un banco de protocolos, probarlos, ponerlos en prácticas, y cada día mejorarlos. Solo conozco una manera de alargar la vida útil del equipamiento y es “manteniéndolos y operándolos correctamente”. Recuerde mi máxima que me acompaña siempre como consultor: “No se puede mantener lo que no se conoce y si se conoce hay que saber cómo hacerlo” y para que ‘El Tiempo’ no nos pase factura, debemos aprovecharlo correctamente al máximo en una planta y por qué no decirlo, en nuestra vida. Indudablemente para el caso nos ocupa, que es el mantenimiento, esto no lo haríamos si no hay un personal con mucha mística y comprometido con la gestión en cuanto a sus “Actitudes y Aptitudes”. En uno de mis artículos de esta revista comenté sobre ello.

Un aspecto de mucha importancia tiene que ver con los tiempos logísticos para atender un trabajo de mantenimiento. A continuación se ilustra un esquema.

Figura 1
Figura 1. Esquema de T.F.S
Figura 2. Símbolo (*)
Figura 2. Símbolo (*)

T.F.S significa Tiempo Fuera de Servicio. El símbolo (*) indica el lapso que se toma para atender cada uno de esos tiempos logísticos. Y estos pueden variar de acuerdo a “cuán bien” sean aprovechados, evitando así, que con el desperdicio del tiempo en cualquiera de esas etapas, “El Tiempo” no nos perdone y pase su factura, ocasionando, por ejemplo, un aumento en la indisponibilidad del equipo y por consiguiente una baja disponibilidad. Por otro lado, hay que tener mucho cuidado y no ser tan temerario cuando decimos que un valor de una disponibilidad, ya sea por fallas, por preventivo, operativa o simplemente una global de un equipo o de la planta, es tal, o está dentro de unos intervalos, si estos tiempos no son acertados, oportunos y confiables en cuanto a los tiempos logísticos. En consecuencia, sin esas tres condiciones anteriores, no podrán ser insumos para cualquier análisis o investigación que se haga. Indudablemente tendrán resultados incorrectos y con una gran desviación.

Para finalizar, quisiera terminar con otra frase muy común: “El Tiempo es Oro”, por lo tanto, aprovéchelo para mejorar sus procesos en una planta, pero siempre cuidándose de que el personal no lo vea como una carga más de trabajo. Piense en algún tipo de incentivos que puedan ayudar a comprometer más a la gente y hacerla más participativa en todas estas mejoras que se puedan construir. Una estrategia podría ser la conformación de un comité de “Optimización del Tiempo” con un programa adicional de beneficio ¿Por qué no lo piensa?

Autor: Brau Clemenza
Venezuela
Director de la firma de consultoría
Empresa: Logística, Inspeccion, Proyectos y Construcción C. A (LOINPROC C.A)
Correo: brclemenza@hotmail.com / loinproc@gmail.com
www.sistemademantenimiento.com

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