Decisiones sin datos
Se invierten recursos en iniciativas de mejora sin conocer objetivamente cuáles son las brechas reales ni su prioridad relativa.
Evaluamos integralmente su organización de mantenimiento contra mejores prácticas de clase mundial. Identificamos brechas, cuantificamos su nivel de madurez y definimos una hoja de ruta concreta para evolucionar.

Se invierten recursos en iniciativas de mejora sin conocer objetivamente cuáles son las brechas reales ni su prioridad relativa.
La autoevaluación interna tiende a sobreestimar o subestimar el estado real. Se necesita una referencia externa objetiva contra mejores prácticas.
Se detectan problemas pero no se cuantifican. Sin un marco de referencia, todo es urgente y nada se resuelve en el orden correcto.
Sin una medición inicial estructurada, no se puede demostrar el progreso ni justificar inversiones futuras en gestión de mantenimiento.
Cada pilar representa un ámbito fundamental de la gestión de mantenimiento. Juntos conforman una evaluación integral que cubre desde la estructura organizacional hasta la medición del desempeño económico. Los pesos fueron calibrados en función de su impacto relativo en el desempeño global.
Pilar 01
Evalúa la estructura organizacional, el marco normativo interno, el nivel de apoyo gerencial y la gestión del talento humano vinculado al mantenimiento.
Pilar 02
Revisa el registro de activos, la taxonomía, el uso del CMMS, la documentación técnica y el nivel de transformación digital de la función mantenimiento.
Pilar 03
Analiza cómo se determinan las estrategias de mantenimiento, la aplicación de metodologías de confiabilidad y la mejora continua de planes preventivos y predictivos.
Pilar 04
Mide la efectividad del ciclo completo de la orden de trabajo: identificación, planificación, programación, ejecución, supervisión y cierre con retroalimentación.
Pilar 05
Evalúa la gestión de repuestos, el control de costos, la estructura de indicadores y la capacidad de medir y mejorar el desempeño económico del mantenimiento.
Nuestro diagnóstico no se limita a una opinión externa. Combinamos la evaluación de nuestros expertos con un proceso de autoevaluación donde su propio personal califica cada pilar. Las brechas entre ambas perspectivas son tan reveladoras como las puntuaciones mismas.
Resultado comparativo por pilar
Nuestro equipo evalúa con rigor técnico cada pilar mediante revisión documental, visita a campo y entrevistas. Paralelamente, su personal responde una autoevaluación segmentada por rol a través de nuestra plataforma. Las diferencias entre ambas evaluaciones revelan hallazgos que ninguna de las dos capturaría por sí sola:
Indica que la empresa tiene prácticas o documentación que el experto no identificó. Se ajusta la evaluación con la evidencia faltante.
Revela que el personal desconoce las mejores prácticas y sobrevalora su gestión actual. Es una oportunidad directa de capacitación y mejora.
Los resultados se expresan en un modelo de madurez de 5 niveles calibrado con benchmarks de la industria. Le permite saber exactamente dónde está su organización y cuánto falta para alcanzar el siguiente nivel.
1
Inocente
0 – 40%
Gestión reactiva. Sin procesos formales ni estructura definida. Mantenimiento depende de respuestas a fallas.
2
En Desarrollo
40 – 60%
Procesos básicos implementados. Planes incipientes y uso elemental del CMMS, pero con brechas significativas.
3
Competente
60 – 75%
Procesos estructurados y documentados. Uso efectivo del CMMS, estrategias basadas en criticidad y KPIs en operación.
4
Proficiente
75 – 90%
Mejora continua integrada. Confiabilidad proactiva, análisis avanzado de datos y procesos optimizados.
5
Clase Mundial
90 – 100%
Referente de la industria. Organización que lidera en benchmarks y opera como modelo de excelencia operacional.
Cada diagnóstico produce un conjunto de entregables accionables diseñados para que su equipo pueda tomar decisiones inmediatas y planificar la evolución de su gestión de mantenimiento.
Evaluación detallada de cada pilar con fortalezas, brechas, hallazgos y evidencia fotográfica y documental.
Gráfico radar comparativo con puntuaciones por pilar, ubicación en modelo de madurez y posición frente a benchmarks del sector.
Cada pregunta con su hallazgo asociado, puntuación asignada y evidencia de soporte. Transparencia total en la evaluación.
Para cada pilar se documentan las mejores prácticas internacionales contra las cuales se comparó la gestión actual.
Plan de acción con iniciativas priorizadas por impacto y factibilidad, con plazos sugeridos y responsables recomendados.
Resumen gerencial con los resultados clave, brechas prioritarias y recomendaciones para la alta dirección.
Cada criterio de evaluación está fundamentado en normas, guías y cuerpos de conocimiento reconocidos internacionalmente. No evaluamos contra opiniones — evaluamos contra las mejores prácticas documentadas por la industria global.
Complementamos las normas con bibliografía especializada de referencia: Moubray (RCM II), Campbell & Reyes-Picknell (Uptime), Palmer (Planning & Scheduling), Gulati (Reliability Best Practices), Nakajima (TPM) y el marco GFMAM — The Maintenance Framework.
El diagnóstico se ejecuta en un ciclo compacto de 4 a 6 semanas desde el kick-off hasta la entrega del informe final, minimizando la interrupción de sus operaciones.
Fase 01
Alineación de alcance con la gerencia, definición de los participantes clave y solicitud formal de toda la información técnica y organizacional disponible. Se realiza el análisis preliminar de la documentación recibida.

Fase 02
Recorridos de inspección en planta, entrevistas técnicas con personal de cada nivel y verificación directa en el CMMS. Se validan los hallazgos preliminares contra la realidad operativa.

Fase 03
Integración de todos los hallazgos en el modelo de evaluación, elaboración del informe por pilar con puntuaciones, brechas y hoja de ruta priorizada. Se presenta a la alta dirección.

Conozca objetivamente el estado real de su gestión de mantenimiento y defina el camino hacia clase mundial.