Revolución Industrial: Aprendiendo a Evolucionar

El crecimiento poblacional del Reino Unido a finales del año 1700 dio origen a un movimiento que propició el desarrollo tecnológico y económico de Inglaterra y otros países. Según los especialistas se han desarrollado cuatro etapas: las dos primeras, donde se establecen mecanismos adoptados por los países que asumieron el liderazgo económico como Inglaterra, Estados Unidos y Alemania. La tercera, donde se desarrolló le tecnología de las comunicaciones y la cuarta, la de la inteligencia artificial y el Big Data. Algunos hablan de una quinta, una era digital que, acelerada por la pandemia del COVID19, nos encamina hacia el desarrollo de habilidades que nos permitan sobrevivir en medio de la inteligencia artificial.

La revolución industrial se conoce como el periodo histórico caracterizado por una completa industrialización que tuvo origen en el Reino Unido a finales de los años 1700 y se extendió hasta inicios del siglo XIX. Durante este periodo se desarrolló la mecanización de la agricultura y la industria textil, surgieron maquinarias de transporte como los barcos de vapor y trenes. Estos cambios generaron consecuencias positivas en los aspectos social y cultural, no solamente en el económico. Las condicione de trabajo también cambiaron en todo el mundo como parte del producto de esta revolución.

El término de Revolución Industrial fue acuñado por el historiador inglés Arnold Toynbee para referirse al desarrollo de la economía británica de 1760 a 1840.

Un poco de historia

La Revolución Agraria Británica, que venía dándose desde el siglo VII, fue uno de los factores que tuvo más influencia en el crecimiento de este movimiento que devino en la Revolución Industrial. Para finales del siglo XIX, la mayoría de los agricultores era dueños de sus propias granjas. El aumento significativo de sus ganancias generó un excedente de comida y crecimiento poblacional. La fuerza hidráulica comienza a ser fundamental para el desarrollo de las industrias. Junto con el vapor y el hierro, más una sociedad inglesa en calma política y económicamente, dieron paso a la inversión para una tecnología más moderna.

La Industria Textil es considerada como la que inició la Revolución Industrial.

Primera Revolución Industrial (1760-1830)

El tejido de lana cambió al de algodón e inició el comercio entre Estados Unidos y el Reino Unido para la comercialización de esta materia prima. Inglaterra se convirtió en una potencia económica mundial debido al crecimiento de maquinaria y las invenciones que permitían crear objetos con mayor rapidez que la mano de obra humana. La industria metalúrgica tuvo un gran avance con el uso de combustibles fósiles, mejorando la calidad de los productos, mayor productividad y creación de nuevos productos a gran escala.

Segunda Revolución Industrial (1879-1914)

A principios de 1870 surge la nueva industria del metal para satisfacer la creación masiva de trenes y ferrocarriles necesarios para el transporte. Crece la industria química, de creación y distribución de bienes petroleros. La industria eléctrica también se encontraba en desarrollo y a inicios del siglo XX, el surgimiento de la industria automotriz complementó la Segunda Revolución Industrial.

Es notorio el cambio del orden económico mundial, al convertirse Estados Unidos y Alemania en los principales productores industriales del mundo.

Cambios que generó la Revolución Industrial:

  • Uso de nuevos materiales y materias primas, como hierro y acero.
  • Uso de fuentes de energía además del carbón: gasolina, electricidad y vapor. Surgen los motores de combustión interna.
  • Invención de nuevas máquinas que permitieron optimizar la producción con menos mano de obra humana.
  • Nueva organización de trabajo
  • Desarrollo en las comunicaciones y el transporte: locomotora a vapor, automóvil, avión, tekégrafo y la radio
  • Incremento en la aplicación de las ciencias en la industria
  • Desarrollo de movimientos en la clase trabajadora
  • Disminuyen los artesanos y surgen los operarios de máquinas
  • Nace el telégrafo, innovación que permitió acortar las distancias en la comunicación

El uso de la electricidad fue facilitado por la creación de tres tipos de maquinaria: la primera eran las turbinas, las cuales eran capaces de generar la energía eléctrica. La segunda eran los acumuladores eléctricos, que permitían transportar la electricidad. La tercera eran los motores, capaces de convertirla en energía productiva para las máquinas.

Más de 150 años tardó en llegar la revolución industrial a México

En México, al igual que en el resto de América Latina, la Primera Revolución Industrial pasó inadvertida. Durante la época del virreinato de Nueva España, cuando el territorio era una colonia española, las condiciones políticas, económicas y sociales de esta colonia rica en metales preciosos no permitieron su desarrollo industria, pues padecía el mismo atraso económico e ideológico de las colonias del imperio español.

Durante la dictadura del general Porfirio Díaz, (1876 a 1911), el país comienza la primera fase de su desarrollo económico. La instalación y diseminación del sistema ferroviario permitió comunicar las distintas regiones e impulsar el comercio interno y externo. Los primeros 25 años del siglo XIX constituyeron el inicio del proceso de industrialización, que se denominó “economía enclave”, etapa en la que la economía se concentró en la explotación y exportación de algodón, cacao y café.

A partir de 1940 comenzó el desplazamiento del capital y la atención política de la agricultura a la industria. En esta etapa México logra grandes avances para su industrialización. Es aquí cuando comienza realmente el crecimiento económico sostenido del país y la Revolución Industrial, también conocido como el “milagro mexicano”.

Consecuencias más visibles de la Revolución Industrial mexicana:

  • La organización social y económica del capital se dio en torno a asociaciones comerciales, establecimiento de la banca, compañías de seguros, sindicatos y otros organismos.
  • Se desarrolló el sistema de crédito por rentas.
  • El modo de producción semifeudal o precapitalistas dio paso a la producción intensiva en el campo y la ciudad.
  • Se produjo el éxodo de mano de obra campesina hacia las ciudades, trayendo como consecuencia la concentración poblacional en los centros urbanos industriales.
  • Con la producción en serie se abarataron los precios de muchos artículos y la población pudo acceder más a ellos.
  • Miles de mujeres se incorporan a las fábricas, con lo cual el trabajo doméstico disminuyó.
  • La incorporación de la mujer en el trabajo industrial provocó un cambio en las costumbres familiares.
  • México pasó de ser una sociedad agraria atrasada a una nación industrial. La industria desplazó a la agricultura como principal empleadora de mano de obra.
  • Los sectores industriales, comerciales y de servicios pasaron a ser los más influyentes en la economía. 

La Tercera Revolución Industrial

Iniciada a mediados del siglo XX, la Tercera Revolución Industrial fue un proceso multipolar, liderado por Estados Unidos, Japón y la Unión Europea y se vincula con el término «Sociedad de la Información», concepto emitido por el sociólogo y economista norteamericano Jeremy Rifkin, que se basa en la confluencia y complementariedad de las nuevas tecnologías de la comunicación y energía.

La Tercera Revolución Industrial se asienta sobre nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como en las innovaciones que permiten el desarrollo de energías renovables.

Mencionemos algunas repercusiones que está teniendo esta relación:

  • La expansión de energías renovables.
  • La conversión de edificios en plantas de energía.
  • Innovaciones en relación con los medios y procesos de almacenamiento de energía.
  • Difusión de lo smart: smart city (ciudad inteligente), smart grid (distribución inteligente de energía), smart phone, smart TV…
  • Formas de transporte más eficientes y menos contaminante (vehículos eléctricos, híbridos, entre otros).

La Cuarta Revolución Industrial y la automatización

Podemos concebir la Cuarta Revolución Industrial como un conjunto de cuatro “economías.” Cambios exponenciales en tecnologías de informática, telecomunicaciones, inteligencia artificial, ciencias de la vida, robótica, cambiarán fundamentalmente cómo vivimos e interactuamos en la economía del conocimiento que posibilita una economía compartida en la nube y junto con tecnologías como blockchain, impresión en 3-D y realidad aumentada, facilita la descentralización de la actividad económica y resulta en una economía distribuida.En esta economía disminuyen las ventajas de escala e incrementan las ventajas de agilidad y creatividad.

La cuarta revolución Industrial lo está cambiando todo y está haciendo que no solo la relación de las empresas con los consumidores sino también el modo de producir y vender esté cambiando. La revolución 4.0 no debe confundirse con la automatización del trabajo (que sería en realidad el cambio anterior) sino más bien con la conversión del entorno en algo Smart, Todo, desde la producción a los modelos de negocio y la relación con el consumidor, se digitaliza.

La robótica entrará en la era moderna con la misma fuerza con que lo hizo la máquina de vapor en la época preindustrial. Nanotecnologías, inteligencia artificial, drones e impresoras 3D modificarán la sociedad en todas sus dimensiones, y particularmente en el ámbito laboral.

La automatización afectará sobre todo a profesiones que contemplan tareas repetitivas, como operadores telefónicos, cajeros de los supermercados, trabajos del campo administrativo y todo lo que tenga que ver con el transporte y la logística. Nuevos empleos surgirán, sin embargo, gracias a la innovación tecnológica. Las profesiones que serán más cotizadas en el futuro serán los programadores informáticos; empleados de marketing y comunicación; puestos relacionados con el diseño visual y la creatividad digital y los de estrategia y gestión de negocio, según el informe sobre el Futuro del trabajo de la consultora Adecco. “Los trabajos que necesitan mayor nivel de formación y creatividad son los que tendrán más márgenes para estar garantizados en un futuro, mientras que los empleos más repetitivos serán condenados a desaparecer”. Xavier Busquets, catedrático de comercio digital de ESADE.

Y a México, ¿Llega la Cuarta Revolución Industrial?

En el portal del diario expansión.mx, Richard Wells Viesca hace un análisis de cómo la cuarta Revolución Industrial representa una oportunidad para México.

“ No cabe duda de que la Cuarta Revolución Industrial presenta oportunidades de crear un país más justo y más sustentable: puede crear oportunidades para pequeñas empresas locales, liberar a los seres humanos de trabajos degradantes, peligrosos y agotadores, y enfrentar graves problemas ambientales como el cambio climático, la escasez del agua y la pérdida de los hábitats y biodiversidad. Pero en la otra cara de la moneda, una de las sociedades más desiguales del mundo está en riesgo de volverse aún más desigual con una deriva tecnológica que divide drásticamente.

Sin embargo, Rodrigo Riquelme en su artículo publicado en El Economista, ”México llega con retraso a la Cuarta Revolución Industrial”, indica que el Internet de las Cosas (IoT), el Big Data, la robótica, la inteligencia artificial y la nanotecnología serán los fundamentos de la cuarta revolución industrial, para lo que México no está preparado.

En su artículo cita a Jose Luis de la Cruz, director del instituto para el Desarrollo Industrial y el crecimiento Económico (IDIC), quien manifiesta que durante 25 años el país renunció a contar con una política industrial y, con ello, al desarrollo de una industria nacional fuerte, que tuviera la innovación tecnológica como mecanismo de crecimiento. “Solo una política de Estado integral, en colaboración con el sector privado y con el sistema educativo, será capaz de permitir que México entre a la Cuarta Revolución Industrial”, señala De la Cruz.De acuerdo con la opinión de Ricardo Zermeño, director general de Select, consultoría especializada en Tecnologías de la Información y Comunicaciones, solo el 23% de las empresas mexicanas ha sido capaz de transformarse digitalmente, de transitar hacia la Cuarta Revolución Industrial. La resistencia al cambio t.anto de las empresas privadas como del gobierno es el principal motivo de que no se dé el paso hacia la industria 4.0, según la consultora

Un factor inesperado: El coronavirus

Roberto Ranz, director de ASTI Talent & Tech Foundation deja una reflexión sobre la inesperada llegada del coronavirus y la nueva etapa que inicia, tomando en cuenta las nuevas habilidades que habrá que desarrollar puesto que estarán asociados a la ciencia, tecnología y matemáticas, mejor conocidos como ámbito STEM. “Perfiles como analistas de datos, especialistas en inteligencia artificial y machine learning o expertos en big data. Pero también que estos perfiles se combinan e hibridan con competencias como la innovación, el pensamiento analítico, el aprendizaje a lo largo de la vida, la creatividad, la inteligencia emocional, la originalidad, la iniciativa o el pensamiento crítico. Justamente, muchas de aquellas competencias y el talento que no puede desempeñar un robot o la inteligencia artificial: crear y sentir las emociones del otro.

Estos perfiles y estas competencias, la tecnología y el talento, son, por tanto, las dos palancas que debemos abrazar en clave de oportunidad para superar esta crisis y visualizar la economía y la formación en un mundo postcovid-19. Estimulemos una economía y un tejido empresarial donde los sectores de la robótica, el IoT, el big data, la inteligencia artificial y la ciberseguridad sean claves. El escenario al que deberemos enfrentarnos a la vuelta del coronavirus está lleno de aprendizajes en clave de oportunidad. Seamos conscientes que esta crisis no ha hecho sino acelerar el calibre y la importancia de los dos factores claves de la cuarta revolución industrial: el talento y la tecnología”.

¿Hablamos de una quinta revolución industrial?

La primera revolución llegó con la invención de la máquina de vapor, los transportes ferroviarios y las fábricas de acero para fomentar el progreso.

La segunda revolución fue la eléctrica (Franklin, Faraday, Edison), donde viviendas e industrias serían los grandes beneficiados. La llegada del automóvil cambió radicalmente la forma de vida y de organización en las ciudades y los transportes.

La tercera y cuarta etapas de la revolución fueron las de las tecnologías de la información y las comunicaciones y la era digital, donde internet, los teléfonos inteligentes, los sensores, los datos y las conexiones de fibra dan forma a la actual etapa que estamos viviendo.

Pero cabe añadir una revolución más: la siguiente revolución ha de ser la de la sostenibilidad digital. Integración económica, social, medioambiental, digital. La mejora de la eficiencia en la gestión de los servicios e infraestructuras, y una mejora de la calidad de vida: energía, transporte, agua, residuos, sanidad, educación y ocio se verán transformados eficientemente para ser más productivos; el diseño y construcción con materiales sostenibles, la biotecnología, la robótica y la inteligencia artificial; la nanotecnología.

Conclusión

Para el futuro inmediato, será necesario reflexionar y pensar en cómo desarrollar nuestras habilidades humanas, estar preparados para adaptarnos al nuevo esquema, para no sucumbir ante el vertiginoso y volátil desarrollo tecnológico. Que la tecnología sea una ayuda, un apoyo para facilitarnos el trabajo, no para sustituirnos.

Autor: Irene González
Correo: irene.gonzalez@predictiva21.com

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